Trump cambia de postura sobre los aranceles de la Sección 122 tras el fallo de la Corte Suprema: el argumento de la balanza de pagos se enfrenta al escrutinio.
Nuevos aranceles entran en vigor tras la anulación por la…
Nuevos aranceles entran en vigor tras la anulación por la Corte Suprema de los aranceles de la IEEPA
El panorama comercial estadounidense cambió drásticamente esta semana, cuando el presidente Trump decidió imponer aranceles de emergencia en virtud de una facultad legal no utilizada previamente. Horas después de que la Corte Suprema anulara el viernes pasado los amplios aranceles promulgados bajo la Ley de Poderes Económicos de Emergencia Internacional (IEEPA), la administración recurrió a la Sección 122 de la Ley de Comercio de 1974, una ley que permite al presidente imponer aranceles de hasta el 15% durante 150 días para abordar problemas de balanza de pagos.
Un arancel inicial general del 10% entró en vigor a la medianoche del martes 24 de febrero. La administración ha anunciado un aumento al 15%, aunque hasta el momento solo se ha firmado formalmente la tasa del 10% mediante una orden ejecutiva.
El argumento de la administración sobre la balanza de pagos
La orden ejecutiva enmarca la medida arancelaria en lo que describe como un grave déficit de balanza de pagos. La Casa Blanca señala tres datos clave para respaldar su postura:
| Indicador | Valor | Importancia |
|---|---|---|
| Déficit comercial anual de bienes de EE. UU. | 1,2 billones de dólares | El mayor registrado |
| Déficit por cuenta corriente | ~4 % del PIB | Muy por encima de los promedios históricos |
| Saldo de ingresos primarios de EE. UU. | Negativo | Por primera vez desde 1960 |
La reversión del superávit de ingresos primarios —lo que significa que EE. UU. ahora paga más a los inversores extranjeros de lo que gana con sus inversiones en el exterior— se cita como evidencia de un cambio fundamental en la posición financiera externa del país.
Economistas rechazan la narrativa de la crisis
La caracterización de la situación actual como una crisis de balanza de pagos está generando un rechazo significativo por parte de destacados economistas y exresponsables políticos.
La ex Primera Subdirectora Gerente del FMI, Gita Gopinath, ha argumentado que el saldo negativo de la renta primaria se explica mejor por el aumento de las compras extranjeras de acciones y activos de riesgo estadounidenses durante la última década. Estos activos superaron las alternativas extranjeras y, por lo tanto, generaron mayores retornos al exterior.
El exfuncionario del Tesoro de EE. UU. y del FMI, Mark Sobel, señaló que las crisis de balanza de pagos suelen asociarse con países que operan bajo regímenes de tipo de cambio fijo. Señaló que el dólar se ha mantenido estable en régimen de flotación, los rendimientos de los bonos del Tesoro a 10 años se mantienen bastante estables y los mercados de valores estadounidenses siguen mostrando un buen rendimiento; ninguno de estos indicadores son indicadores típicos de una crisis de pagos.
Josh Lipsky, del Atlantic Council, estableció una distinción adicional, señalando que una verdadera crisis de balanza de pagos se produce cuando un país no puede pagar sus importaciones ni el servicio de su deuda externa, una situación fundamentalmente diferente a la de un déficit comercial.
Una Perspectiva Contraria
No todos los analistas descartan de plano el argumento de la administración. Brad Setser, del Consejo de Relaciones Exteriores, ha reconocido que el déficit por cuenta corriente es mucho mayor que cuando el presidente Nixon impuso aranceles en 1971 bajo un razonamiento similar de balanza de pagos. La posición de inversión internacional neta de EE. UU. también se ha deteriorado significativamente, lo que podría proporcionar al gobierno una base legal legítima para la medida.
Vulnerabilidad legal y proyecciones de ingresos
La durabilidad legal de los nuevos aranceles sigue siendo cuestionada. Cabe destacar que el propio Departamento de Justicia había argumentado previamente que la Sección 122 no era la ley adecuada para abordar los déficits comerciales, una postura que se espera que los oponentes utilicen en futuras demandas judiciales.
Impacto fiscal clave: La Tax Foundation estima que los aranceles combinados de las Secciones 232 y 122 generarán 668 mil millones de dólares en ingresos durante el período 2026-2035 de forma convencional, a la vez que reducirán el PIB en aproximadamente un 0,2 % antes de considerar las represalias extranjeras.
Ajustados a los efectos económicos negativos, los ingresos proyectados se reducen a 523 mil millones de dólares durante la década. Si los aranceles de la Sección 122 expiran después de 150 días, como exige la ley, la tasa arancelaria efectiva promedio para 2026 sería de aproximadamente 6.0%, la más alta desde 1971.
Implicaciones para el Mercado
Los operadores deben estar atentos a varios factores clave en las próximas semanas:
- Riesgo de duración: Los aranceles de la Sección 122 tienen un límite de 150 días, lo que podría generar un abismo político a mediados de julio de 2026.
- Cronograma de litigios: Se esperan impugnaciones legales inminentes, y las declaraciones previas de la administración contra la Sección 122 debilitan su defensa.
- Ruta de escalada: Si la tasa del 10% se eleva al 15% y cómo responden los socios comerciales con medidas de represalia.
- Reacción del dólar y los rendimientos: Cualquier indicio de tensión real en la balanza de pagos se manifestaría primero en los mercados de divisas y la curva de bonos del Tesoro.
La combinación de fragilidad legal y un límite legal de 150 días significa que los mercados están descontando Estos aranceles son temporales, pero la dinámica política en torno a la política comercial sigue siendo muy impredecible.