La fragilidad de Oriente Medio y las apuestas por subidas de tipos mantienen a los mercados globales a la defensiva.
Conclusiones clave Los mercados globales iniciaron la…
Conclusiones clave
Los mercados globales iniciaron la semana con una postura defensiva, ya que los inversores consideraron la pausa en los ataques entre EE. UU. e Irán como frágil, no definitiva. Reuters informó que el índice bursátil más amplio de MSCI para Asia-Pacífico cayó un 0,4%, con el KOSPI de Corea del Sur bajando casi un 2% y el Nikkei de Japón un 1%, a pesar de que los futuros del S&P 500 y el Nasdaq ganaron un 0,4% al inicio de la jornada.
Conclusión del mercado: La prima de riesgo no ha desaparecido; ha pasado del pánico absoluto a una combinación más táctica de riesgo de suministro de petróleo, fortaleza del dólar e incertidumbre en la política de la Reserva Federal.
La prima de riesgo del petróleo es menor, pero no ha desaparecido
El crudo Brent subió un 0,85%, hasta los 72,60 dólares por barril, mientras que el WTI ganó más de un 1%, hasta los 70,01 dólares, según el informe de Reuters. El petróleo ha perdido gran parte de las ganancias obtenidas durante la guerra, pero los últimos ataques reavivaron la preocupación de que las rutas de suministro puedan volver a provocar una crisis en el mercado.
El estrecho de Ormuz sigue siendo el principal canal de transmisión entre la geopolítica y la inflación. La Administración de Información Energética de EE. UU. (EIA) describe a Ormuz como el punto de tránsito de petróleo más importante del mundo y afirma que los flujos a través del estrecho en 2022 y el primer semestre de 2023 representaron más de una cuarta parte del petróleo transportado por vía marítima a nivel mundial. La EIA también señala que solo Arabia Saudita y los Emiratos Árabes Unidos cuentan con oleoductos operativos que pueden evitar el estrecho de manera significativa, con una capacidad de derivación efectiva no utilizada estimada en alrededor de 3,5 millones de barriles diarios en caso de interrupción.
| Señal del mercado | Último movimiento reportado | Por qué importa |
|---|---:|---|
| Acciones MSCI Asia-Pacífico | -0,4% | El apetito por el riesgo regional sigue siendo frágil |
| Crudo Brent | +0,85% a 72,60 $/barril | La prima de oferta geopolítica se está recuperando |
| Crudo WTI | >+1% a 70,01 $/barril | El canal de inflación energética de EE. UU. se mantiene activo |
| Índice del dólar | 101,33 | Las expectativas de tipos de interés más altos respaldan al dólar |
| Yen | 161,77 por dólar | El riesgo de intervención sigue siendo un riesgo cambiario latente |
El riesgo de la Fed vuelve a ser protagonista
La reacción del mercado no se limita a Oriente Medio. Reuters señaló que la bajada del petróleo podría reducir la presión inflacionaria, pero los precios elevados siguen presionando a la Reserva Federal, y los inversores anticipan al menos una subida de tipos este año. CNBC informó por separado que los futuros de los fondos federales anticipaban una subida ya en septiembre, después de que el presidente Kevin Warsh indicara un mayor enfoque en la inflación en la última reunión del FOMC.
Esto mantiene al dólar respaldado y reduce el margen de error en los activos de riesgo. Reuters situó el índice del dólar en 101,33, justo por debajo del máximo anual de la semana pasada, mientras que el yen se mantuvo débil en 161,77 por dólar. El oro también cayó un 0,4%, hasta los 4.072 dólares la onza, lo que lo encamina a una fuerte caída trimestral, ya que la fortaleza del dólar afectó negativamente a los activos que no generan rendimientos.
La rotación en IA añade un segundo punto de presión
El panorama bursátil se complica por el cansancio en la valoración de las megacapitalizaciones vinculadas a la IA. Reuters citó a estrategas de BofA Global Research que describieron una rotación táctica desde las megacapitalizaciones de IA hacia segmentos más pequeños y cíclicos, mientras que CNBC destacó que los inversores se centran cada vez más en la inflación, los rendimientos y el posicionamiento de sus carteras para el segundo semestre, tras un sólido primer semestre para las acciones estadounidenses.
En cuanto al posicionamiento de las carteras, esto sugiere que no se debe interpretar el retroceso del petróleo como una señal de que todo está bien. En resumen, los mercados están sopesando tres riesgos simultáneamente: un alto el fuego aún frágil en Oriente Medio, una Reserva Federal que podría no haber terminado de endurecer su política monetaria y un repunte tecnológico que necesita la publicación de resultados para justificar sus elevadas valoraciones.
Perspectivas de Finprime
Si el petróleo se mantiene cerca de los niveles actuales y el alto el fuego se mantiene, las acciones pueden seguir ignorando el riesgo de Oriente Medio. Sin embargo, un nuevo repunte del crudo, especialmente junto con un dólar más fuerte y mayores rendimientos a corto plazo, reactivaría rápidamente el discurso inflacionista que ha respaldado las apuestas de la Reserva Federal a favor de una subida de tipos.
Durante las próximas sesiones, la señal más importante entre los distintos activos será si la fortaleza del petróleo influye en los tipos de interés y el dólar. De ser así, es probable que la presión se manifieste primero en el mercado de divisas asiático, el oro y los segmentos de renta variable más sensibles a las valoraciones.